¿Con cuál aprendo más?
La verdad es que si contáramos las horas que pasamos leyendo en una pantalla como si fueran páginas de papel, ¡podríamos presumir de ser grandes lectores! ¿Lo somos o no?
Por supuesto. Gracias a tabletas, libros electrónicos y medios en línea, no leemos solamente en papel, pero ¿aprendemos distinto? Eso sí.
Javier Badilla es experto en Programación Neurolingüística y nos confirma que el cerebro aprende diferente. ¡Lo importante es que APRENDE!, así que combinemos pantalla y papel de manera que veamos cómo se comporta nuestro cerebro leyendo en cada plataforma.
Cuando leemos en pantalla hay mayor cantidad de cansancio de la vista, dado que parpadeamos menos. Ya por ahí comenzamos perdiendo. Además, la vista está casi acostumbrada a que lo percibido en la pantalla no lo lee, sino que lo “escanea”, o sea, leemos más rápido y con menor comprensión de lectura.
“Muchas palabras y letras en una pantalla, sí, pero nos falta el proceso más importante, que es involucrar los dos hemisferios del cerebro, por eso, cuando voy por la tercera página se me olvida qué estaba leyendo, por dónde iba, me fastidio, me devuelvo y siento que no se me pega”, comenta Badilla.
Sin embargo, lo peor no es leer así, sino leer sin ganas, a la fuerza o sobre algo que no me interesa.
¿Y con el papel? Bueno, comienzan a involucrarse otros sentidos, así que entre más sentidos y mayores emociones estén involucradas en ese rato de lectura, ¡mejor! El sonido de la página que pasás con el dedo. El olor del papel, libro nuevo, libro viejo. Si trae ilustraciones, si el tipo de letra te gusta, es que ¡hasta el marcapáginas que usás!, todo eso hace de leer una experiencia, no un ejercicio mecánico.
Así es que cuando trabajamos la estimulación bihemisferial es cuando de verdad procesamos la información, aprendemos y ¿cómo?, aquí está la clave: en hacer pausas, levantar la vista, imaginar. Que leer sea un rato de crear imágenes en el cerebro. Interactúe con el texto, ¡crear el efecto cine! Estimular los neurotransmisores, eso es aprender.
Así que como recomienda Javier Badilla de Human Excellence, ¡alternemos! ¡Qué bueno que con las pantallas leemos más rápido! (en un Kindle o en una tablet caben muchos libros que pesarían mucho en la mochila). Y con el papel, la experiencia sensorial es más completa. ¡Aprovechemos lo mejor de los dos formatos!