Decís que solo ibas a revisar un mensaje… y una hora después todavía estás viendo videos. Te levantás con el celular, trabajás frente a la compu, comés mirando el tele y terminás el día en TikTok o Netflix. ¿Te suena familiar?
No sos la única persona. En Costa Rica, como en muchos países, la conexión digital se volvió parte de casi todo: trabajo, estudio, compras, entretenimiento y hasta relaciones personales. Pero… ¿tenemos idea de cuántas horas al día pasamos conectados?
Según el reporte “Digital 2024” de DataReportal, las personas en América Latina pasan en promedio más de 9 horas al día frente a una pantalla conectada a internet. En Costa Rica, se estima que el promedio ronda las 8 horas y 45 minutos diarios. Es decir: más de un tercio del día, todos los días.
Esto incluye:
Y ese número aumenta en hogares con buena conexión, múltiples dispositivos y rutinas que dependen del internet.
En promedio:
Los adolescentes y jóvenes lideran en horas de conexión por ocio. Pero los adultos no se quedan atrás, sobre todo los que trabajan desde casa o dependen de plataformas digitales.
Depende de cómo lo usés. Estar conectados no es negativo por sí solo porque gracias a internet:
El problema aparece cuando la conexión deja de ser útil y se vuelve automática, excesiva o desgastante.
No se trata de desconectarse por completo, sino de hacerlo de forma más consciente. Aquí te damos algunas ideas:
Tanto Android como iPhone tienen herramientas integradas para saber cuánto tiempo pasás en cada app. También podés usar aplicaciones como Forest o QualityTime.
Bloques de trabajo sin interrupciones, descansos visuales y espacios del día donde no se permite el celular (por ejemplo: al comer o antes de dormir).
Menos notificaciones, menos íconos y menos ruido. Este artículo sobre minimalismo digital te puede ayudar a empezar.
Si pasamos tantas horas conectados, lo ideal es tener una red estable y adecuada. Revisá si tu plan actual está a la altura de lo que necesitás. Podés comparar los planes pospago de Liberty, pensados para usuarios que dependen del internet a toda hora.
Y si el problema es dentro de la casa, con zonas sin señal o conexiones débiles, estos consejos para optimizar tu WiFi pueden marcar la diferencia.
No se trata de contar horas como si fueran calorías. Se trata de observar: ¿en qué se te va el tiempo conectado? ¿Te aporta algo o solo te distrae? ¿Podés ajustar un poco para sentirte mejor?
Conectar es parte de vivir hoy. Pero desconectar a ratos también debería serlo.
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