Wearables: aliados, pero ¡nunca sustitutos del control médico!

Muchos nos hemos sorprendido cuando sin esperarlo ¡zzzzzz! o ¡bip bip!, en tu muñeca aparece un aviso «¡Felicidades! Completaste 10 mil pasos hoy, ¡seguí así!».

Tener indicadores como el contador de pasos, o chequear si la presión anda bien porque te sentiste mareado, sí que dan una sensación de seguridad, al tener ese dato en la muñeca.

Pero ¿qué pensaría tu doctor si preferís eso que ir a hacerte chequeos?

La Dra. Sofía Chinchilla Quirós, médico general, nuestra médico de cabecera acá en Liberty, reconoce que, si bien esos datos que te da el smartwatch pueden ser útiles, no son 100% confiables: requieren corroboración con el especialista.

“No podemos considerarlas nuestra primera opción de chequeo en salud. Hay que tomar en cuenta que este tipo de aplicaciones no evalúan la condición médica basal de cada persona, y las recomendaciones que emiten son generales, de manera que pueden no ser las adecuadas para casos específicos si tienen alguna condición particular”.

Pero no descartés guardar esos datos, que según la doctora Chinchilla, pueden ser útiles para que ahora sí, en un chequeo presencial, se los mostrés a tu médico como antecedente, que es el único que puede interpretarlos. Por ejemplo, si hay registros irregulares en tu frecuencia cardiaca. 

“No precisamente una frecuencia alterada es signo de sedentarismo: normalmente estos dispositivos o aplicaciones te avisan que necesitás moverte más, de acuerdo con tu rutina diaria. Pero una frecuencia alterada puede ser un signo de otras condiciones, y solo el profesional de salud sabrá encontrar esos indicios asociados.” 

Para lo que sí funcionan muy bien los wearables es para ayudar a los que somos algo olvidadizos, es decir para generar recordatorios de practicar actividad física, beber agua, tomar el medicamento a la hora y el día indicados, y por supuesto, cuando ves mensual o semanalmente los kilómetros, pasos o calorías quemadas… pensás: “¡Wow, sí pude lograrlo!” así que, como apoyo y soporte para comenzar a cuidar la salud, ¡excelentes! Pero nada, nada sustituye el chequeo anual con el médico de cabecera o el especialista. No habrá IA, smartwatch o aplicación que sustituya ese ojo clínico que diagnostica en persona y te dice si todo anda bien o no.