A veces creemos que para tener mejor Internet hay que cambiar de route o contratar un plan más caro. Pero la verdad es que muchas veces el problema está en detalles que podemos ajustar nosotros mismos.
Si sentís que el WiFi está lento, no hay conexión en algunas zonas de la casa o simplemente no rinde como debería, probá estas cinco soluciones. Son gratuitas, fáciles y podrían hacer una diferencia real.
Sí, tan simple como eso.
La ubicación del router es clave para una buena señal. Si lo tenés metido en un rincón, escondido detrás del tele o al lado de un microondas, estás perdiendo cobertura sin darte cuenta.
Lo ideal es:
El WiFi viaja por ondas, y cualquier cosa que se atraviese puede hacer que rebote o se debilite. Solo con mover el aparato de lugar, podrías notar que llega mejor a esos cuartos donde antes ni cargaba un video.
Parece chiste, pero no lo es. Reiniciar el router limpia la memoria del dispositivo, cierra procesos innecesarios y puede resolver conflictos temporales que afectan la velocidad.
¿Cómo hacerlo bien?
No es necesario hacerlo todos los días, pero sí es útil reiniciarlo al menos una vez por semana si notás que la conexión empieza a fallar. Especialmente después de una tormenta, un bajón de electricidad o si muchos dispositivos están conectados.
Hoy en día todo se conecta al WiFi: el celular, la compu, el televisor, la refri, el reloj, la cafetera… ¡todo!
Y aunque tu plan de Internet sea bueno, si hay demasiados dispositivos conectados al mismo tiempo, todos compiten por la misma señal.
¿El resultado? Lag en los juegos, cortes en las videollamadas, y videos que se quedan cargando a medio camino.
Consejo práctico:
¿No sabés cómo hacer esto? En Liberty tenés una guía paso a paso para optimizar tu red WiFi en casa.
No todos lo saben, pero los routers transmiten en canales (como si fueran diferentes carriles en una carretera). Y si tu red está usando el mismo canal que todas las casas vecinas, se puede saturar.
Al cambiar el canal, podés evitar esa congestión.
¿Cómo se hace?
Es un cambio técnico, pero no complicado. Y en zonas donde hay muchas redes WiFi (como apartamentos o condominios), puede hacer una diferencia enorme.
Este consejo suena básico, pero puede ser el más ignorado.
Un router caliente rinde menos. Si lo tenés pegado a la pared, rodeado de objetos o lleno de polvo, se puede sobrecalentar. Y cuando eso pasa, la señal baja y la estabilidad se va al suelo.
Tips:
Un equipo que respira bien trabaja mejor. Igual que nosotros.
No todo se arregla comprando cosas nuevas. A veces, con un poco de atención y estos ajustes sencillos, tu WiFi puede funcionar como si lo hubieras renovado.
¿Querés ver si tu red está rindiendo al máximo? En Liberty tenemos planes de Internet para el hogar que se ajustan a cada necesidad, y también opciones para mejorar la cobertura en toda la casa. Pero antes de cambiar, probá estos cinco consejos.
Tal vez la solución ya estaba ahí, solo que no la habías visto.
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