Si estás leyendo este blog, es probablemente porque eres uno de los muchos fanáticos que se han dejado atrapar por la emoción de la Fórmula 1. Este deporte ha experimentado una transformación significativa en los últimos años, impulsada en gran medida por la incorporación de la tecnología. Además, la organización de las competencias se ha orientado hacia la creación de un espectáculo que va más allá de las simples carreras.
Armando Calderón es un periodista costarricense especializado en la cobertura de la Fórmula 1. A lo largo de su carrera, ha sido testigo de cómo las marcas han ido incorporando constantemente innovaciones en este deporte. Cada vehículo de Fórmula 1 está equipado con más de 300 sensores que recopilan información en tiempo real sobre el rendimiento y el estado del automóvil. Estos sensores transmiten más de 1.1 millones de datos por segundo a través de la telemetría.
La transferencia de datos resulta muy útil para los equipos, ya que les permite tomar decisiones más oportunas y darle indicaciones más precisas al piloto. “Antes no había forma de recolectar esa información tan rápido, pero ahora todo se ve en tiempo real y con base en esos datos se elaboran las estrategias” afirma Calderón, puesto que a través de los sensores es posible recopilar información tanto del piloto como del vehículo.
Partiendo de que el peso y el uso del espacio en F1 son fundamentales, la información viaja de forma inalámbrica a través de microondas, pequeñas antenas y repetidores. Los datos son analizados en el BOX de cada equipo, pero también en la fábrica de los automóviles que la aprovechan para planear mejoras en las estructuras y maquinarias.
Con los datos que aporta la telemetría es posible saber, por ejemplo, la temperatura del motor, la presión de los neumáticos, las revoluciones, la proximidad de los pilotos en las curvas y la eficiencia en los pits. Estos datos también pueden ser utilizados por el piloto para hacer las correcciones pertinentes que puedan identificar las fallas en los recorridos. Según cuenta Calderón, con las reseñas obtenidas en las prácticas, los pilotos pueden tener el mapa y realizar simulaciones con el propósito de ver dónde están fallando y mejorar su desempeño.
Aunque la mayoría los datos son privados, hay alguna información que se extrae para el disfrute de los aficionados y que se comparten en las transmisiones de televisión o en las redes sociales. El público puede conocer ahora quién tuvo el mejor tiempo de reacción en el arranque, cuáles son las posibilidades de que sean rebasados o cuáles son los pilotos y carros que tienen un mejor desempeño gracias al gráficos del freno, la aceleración y pasos por las curvas.
“La conectividad ha hecho que la F1 sea más analítica, y nos permite hacer predicciones, comparar, comprender por qué un piloto gana o pierde la carreta y para nosotros los periodistas, facilita la redacción de crónicas” señala Calderón.
¿Qué otras innovaciones tecnológicas podrían esperarse para la F1? Para el 2026 el Consejo Mundial del Deporte del Motor (WMSC por sus siglas en inglés) publicará un nuevo reglamento que permitirá el ingreso de nuevos fabricantes y reducirá los presupuestos para equiparar los equipos. Seguramente, en términos de tecnología, las innovaciones seguirán creciendo. No obstante, se está promoviendo el uso de combustibles 100% sostenibles, lo que abre las puertas al uso de la energía eléctrica.
* Colaboró para este blog Armando Calderón, periodista especializado en deportes de motores.
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