Son las 5:00 de la mañana y Andrés Alfaro ya está listo para salir. Es un “domingo de bici” así que le esperan cuatro horas de entrenamiento para el triatlón. Él y su equipo van con toda la energía pese a que llevan varias semanas de entrenamientos diarios de natación y carreras. ¿Cómo lo logran? Andrés conoce su rendimiento gracias a una aplicación que guarda el historial de los recorridos y ha podido cumplir con las horas de recuperación que su reloj le ha indicado. Gracias a la tecnología, hoy en día los atletas pueden llevar el pulso de su rendimiento y mejorar sus indicadores de una forma más eficiente.
Existen varias aplicaciones y dispositivos para deportistas que les permite monitorear y recopilar datos sobre sus entrenamientos. Para un triatleta como Andrés, el uso del reloj es fundamental, ya que con este dispositivo puede monitorear los tres deportes y llevar un registro de su ritmo cardiaco, las distancias recorridas, la altitud, la potencia en el caso de las carreras y la eficiencia de las brazadas en natación. Además, puede saber cuántas horas de recuperación son necesarias o si estará fatigado para el día siguiente.
Toda esta información es clave para controlar la práctica y mejorar el rendimiento. Además de los dispositivos, también existen aplicaciones que permiten registrar programas de entrenamiento y guardar el historial del rendimiento. Estas herramientas son complementarias, brindan a los atletas una visión completa de su progreso y les ayudan a ajustar sus entrenamientos de manera más efectiva.
Por ejemplo, Andrés utiliza Training Peaks para controlar sus objetivos y Strava, que se define como el "Facebook de los deportistas", ya que allí se ha creado una comunidad en la que se registra toda la actividad física, se comparan rutas y se comparten resultados. Esta plataforma también es útil para identificar las mejores prácticas que les han funcionado en otros entrenamientos y, de esta forma, alcanzar más rápidamente sus metas.
El uso de estas aplicaciones tiene un triple propósito. Además del registro de datos, gracias a estas herramientas los deportistas pueden prevenir lesiones por exceso de entrenamiento. Existen opciones que advierten al atleta cuando su cuerpo ha alcanzado su propio límite, registran la presión, el ritmo cardíaco y reportan cuántos carbohidratos, proteínas o grasas ha consumido, así como la necesidad de hidratarse. También existen sensores que registran el ciclo de sueño para saber si ha habido un buen descanso.
Y como si fuera poco, las aplicaciones se convierten en una herramienta de motivación. Por ejemplo, si el atleta decide hacer el recorrido marcado en el Parque La Sabana, Strava le entrega una tabla de posiciones, le avisa si está entre los primeros lugares frente a otros velocistas y le premia cuando lidera el segmento. Esto genera una competencia amigable y estimula al deportista a superarse y alcanzar mejores resultados.
Estamos en la era del deporte conectado, en la que prácticamente todas las disciplinas deportivas se han beneficiado de la transmisión de datos gracias a dispositivos y aplicaciones. Además del reloj, también existen bandas pectorales, de muñeca y de pierna, sensores de piel, pedales de potencia, pesas inteligentes, electroestimuladores, entre otros. Estos dispositivos y accesorios permiten recopilar y analizar información detallada sobre el rendimiento deportivo, brindando a los atletas una visión más completa y precisa de su entrenamiento y ayudándoles a optimizar su desempeño.
El mundo de la tecnología deportiva continúa avanzando y ofreciendo nuevas innovaciones para los deportistas. Una de las tendencias que ha llamado la atención de Andrés es la integración de las pistolas caseras de terapia con las aplicaciones de entrenamiento. Esta integración permitiría obtener un diagnóstico más preciso sobre la intensidad y el tiempo de uso de la pistola, así como identificar los músculos que están más fatigados, brindando información valiosa para la recuperación muscular.
Otra innovación que ha captado la atención de Andrés son las botellas de agua inteligentes. Estas botellas están equipadas con sensores que miden la cantidad de agua que el deportista debe consumir durante el entrenamiento y después del ejercicio. A través de la conexión con el teléfono, la botella puede enviar notificaciones al deportista recordándole cuándo debe tomar agua, asegurando una correcta hidratación durante la actividad física.
Estas son solo algunas de las nuevas tecnologías que están emergiendo en el mundo del deporte, y seguramente veremos más avances y dispositivos innovadores en el futuro, diseñados para mejorar el rendimiento, la seguridad y la experiencia de los deportistas.
Efectivamente, el campo de la tecnología aplicada al deporte continúa avanzando y explorando nuevas fronteras. La realidad virtual y la inteligencia artificial son dos áreas prometedoras que tienen el potencial de revolucionar la forma en que los deportistas entrenan y mejoran su desempeño.
*Andrés Alfaro es triatlonista y entrenador. Colaboró con la información para este blog.
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